Cinco niños, que resultaron heridos durante el ataque de las Fuerzas Armadas de Ucrania contra la localidad de Jorly, en la provincia rusa de Jersón, se encuentran en un hospital de Crimea, y uno de ellos está en estado crítico, informó el director del Hospital Clínico Infantil de la República de Crimea (RDKB), Anatoli Oleynik, citado por medios locales.
Según el médico, los pacientes tienen 12, 13 y 17 años. "Un niño de 12 años está ahora en la unidad de cuidados intensivos, con un traumatismo craneoencefálico grave y lesiones abdominales. Se encuentra en estado crítico y conectado a ventilación mecánica. Los demás menores ingresaron en estado de gravedad moderada", señaló.
Cinco niños heridos en el ataque de las Fuerzas Armadas de Ucrania en la provincia rusa de Jersón reciben atención médica en un hospital de CrimeaUno de ellos se encuentra en estado crítico. pic.twitter.com/lILUQf86Td
— RT en Español (@ActualidadRT) January 2, 2026
A los niños los visitaron el comisionado para los Derechos Humanos en la provincia de Jersón, Serguéi Gueórguiev, la defensora de la Infancia, Irina Krávchenko y el secretario de una rama del partido Rusia Unida, Enver Abduraímov, quienes les llevaron regalos e informaron sobre su estado de salud.
Durante la noche de Año Nuevo, las Fuerzas Armadas de Ucrania perpetraron un ataque contra la localidad de Jorly, en la provincia rusa de Jersón, que causó la muerte a 28 personas, entre ellas dos menores de edad. Además, se reporta que 30 personas, entre ellas cinco niños, fueron trasladadas a centros médicos con lesiones de diversa gravedad. Uno de los drones llevaba una mezcla inflamable y muchos civiles murieron quemados vivos.
Según el gobernador local, Vladímir Saldo, el primer dron llegó unos 10 minutos antes de la medianoche, hora de Moscú, antes del comienzo del Año Nuevo, y se estrelló cerca y la metralla que explotó causó pocos daños al café. No obstante, durante el discurso de felicitación por el Año Nuevo de Vladímir Putin, llegó un segundo dron, con carga de metralla. "Y la munición era, obviamente, nada menos que [...] unos 20 kilos de TNT. Eso es mucho, muchísimo para un café tan pequeño. Cuando la gente empezó a salir corriendo del café, ya en Año Nuevo, un tercer ataque se produjo unos minutos después", aclaró.


