Venezuela se pronunció este sábado tras los ataques aéreos perpetrados por EE.UU. contra Caracas y los estados Aragua, Miranda y La Guaira, para alertar que el intentos de deponer al Gobierno legítimo y apropiarse de los recursos del país suramericano "fracasará como todos los intentos anteriores".
"Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un 'cambio de régimen', en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores", indica un comunicado oficial.
En la madrugada de este sábado se reportaron detonaciones en varios puntos de la capital venezolana. Según usuarios de redes sociales, también hubo sobrevuelo de helicópteros.
En el comunicado, Caracas advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación". No obstante, remarcó: "No lo lograrán".
En medio de la situación, el Gobierno venezolano ha ordenado la implementación del estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, con el propósito de "proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada".
Tras la divulgación del comunicado, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, exigió una "prueba de vida" del mandatario Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, quienes fueron secuestrados y sacados del país, según la información que confirmó el mandatario estadounidense, Donald Trump.
Entretanto, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y su colega de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, hicieron sendos llamados a la "calma", tras garantizar que las fuerzas policiales y militares están desplegadas para resguardar la integridad territorial tras la agresión.
Escalada de agresiones
La agresión aérea ocurre en medio de una escalada de agresiones que inició desde agosto pasado, con el inusual despliegue de un operativo militar en el Caribe, frente a las costas del país suramericano, lo que ha dado paso a bombardeos contra pequeñas embarcaciones acusadas sin pruebas de traficar drogas, amenazas de incursión contra Caracas y la incautación de buques petroleros, en actos calificados como "robo" y "piratería" por parte de Gobierno venezolano.
En las últimas semanas, el discurso de la Casa Blanca ha cambiado. Lo que en un principio se presentó como una estrategia contra el tráfico de drogas ha virado hacia el deseo explícito de apropiarse del petróleo del país suramericano que, en opinión del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha sido "robado" por Venezuela.


