La opositora extremista María Corina Machado no podrá asumir el liderazgo de Venezuela tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro, afirmó este sábado el mandatario estadounidense, Donald Trump, en una rueda de prensa.
"Creo que sería muy difícil para ella ser la líder", admitió el presidente de EE.UU. en respuesta a la pregunta de un periodista.
"No tiene el apoyo interno ni el respeto dentro del país. Es una mujer muy agradable. Pero no tiene el respeto", añadió.
En el mismo contexto, Trump mencionó a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez. "Tienen a una vicepresidenta que ha sido nombrada por Maduro y, ahora mismo, ella es la vicepresidenta. Y supongo que es la presidenta. Hace poco juró el cargo de presidenta. Tuvo una larga conversación con Marco [Rubio] y dijo: 'Haremos lo que ustedes necesiten'. Creo que fue bastante cortés, pero en realidad no tiene opción", señaló.
Caracas exige "prueba de vida inmediata" de Maduro y su esposa
Donald Trump anunció que en el curso del ataque —que afectó a Caracas, además de a los estados de Miranda, La Guaira y Aragua— se capturó a Maduro y a la primera dama, quienes fueron trasladados "fuera del país".
Su detención fue confirmada posteriormente por la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, que exigió al Gobierno estadounidense que entreguen una "prueba de vida inmediata" de ambos.
La fiscal general del país norteamericano, Pamela Bondi, dijo que el mandatario venezolano y su esposa, Cilia Flores, "pronto enfrentarán la ira de la Justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses".
"Nicolás Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos", señaló Bondi, indicando que ambos fueron imputados en el Distrito Sur de Nueva York.
"Gravísima agresión militar"
El Gobierno venezolano se pronunció sobre esta "gravísima agresión militar" de Washington.
"Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas", indica un comunicado oficial.
Caracas también advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
Pese a las presiones, Venezuela advirtió a EE.UU.: "No lo lograrán. Tras más de 200 años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un 'cambio de régimen', en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores".
En medio de la situación, el mandatario venezolano ordenó la implementación del estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, con el propósito de "proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada".
"Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista", indica el comunicado. Del mismo modo, Caracas adelantó que acudirá ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), el secretario general de dicha organización, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el Movimiento de países No Alineados (MNOAL) para exigir "la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense".
EE.UU. agrede a Venezuela, MINUTO A MINUTO