El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, estarían siendo trasladados al Centro de Detención Metropolitano (MDC, por sus siglas en inglés), una cárcel federal en Brooklyn, Nueva York, reporta Axios.
La prisión, de acuerdo con el medio, es famosa por haber albergado a presos de alto perfil, incluyendo al narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como 'El Chapo'; Ghislaine Maxwell, expareja y cómplice del fallecido financiero y depredador sexual Jeffrey Epstein; Luigi Mangione, P. Diddy y Sam Bankman-Fried.
El centro de reclusión, según Axios, está notoriamente deteriorado y es insalubre e inseguro.
Maduro y Flores fueron secuestrados por las fuerzas de EE.UU. la madrugada de este sábado, tras una agresión a Venezuela. La fiscal general del país norteamericano, Pamela Bondi, dijo que el mandatario venezolano y su esposa "pronto enfrentarán la ira de la Justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses".
"Nicolás Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos", señaló Bondi, indicando que, tanto el líder venezolano como la primera dama, fueron imputados en el Distrito Sur de Nueva York.
"Gravísima agresión militar"
La agresión a Venezuela incluyó ataques aéreos contra la ciudad de Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira, algo que el Gobierno venezolano ha calificado de una "gravísima agresión militar".
"Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas", indica un comunicado oficial.
En el texto, Caracas apuntó que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación".
Pese a las presiones, Venezuela advirtió a EE.UU.: "No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un 'cambio de régimen', en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores".
En medio de la situación, el mandatario venezolano ordenó la implementación del estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional, con el propósito de "proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada".
"Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista", indica el comunicado. Del mismo modo, Caracas adelantó que acudirá ante el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas (ONU), el secretario general de dicha organización, la Comunicad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el Movimiento de países No Alineados (MNOAL) para exigir "la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense".
EE.UU. captura a Maduro y amenaza con "ataque aún mayor", MINUTO A MINUTO


