Aldrich Ames, exagente de la CIA que espió al servicio de la URSS y responsable de una de las filtraciones de inteligencia más dañinas en la historia de Estados Unidos, falleció este lunes en una prisión federal de Maryland a los 84 años, informa ABC News.
Ames dirigía la división de inteligencia de la CIA y contaba con acceso a algunos de los secretos más sensibles del país. De acuerdo con la versión del FBI, fue uno de los pocos funcionarios con conocimiento del programa soviético de Estados Unidos. Se acercó voluntariamente a la inteligencia de la URSS, ofreciendo información a cambio de dinero, y sostuvo múltiples encuentros con integrantes del Comité para la Seguridad del Estado (KGB).
Entre la información revelada figuraban las identidades de 10 funcionarios soviéticos y un agente de Europa del Este que espiaban para Estados Unidos o Gran Bretaña, así como detalles sobre satélites espía, escuchas telefónicas y métodos generales de espionaje, lo que representó un duro golpe para la agencia durante la Guerra Fría.
Fue arrestado en febrero de 1994 junto a su esposa, Rosario Ames, quien colaboró en sus actividades de espionaje y fue sentenciada a 63 meses de prisión. Ames se declaró culpable de espionaje y evasión fiscal sin ir a juicio y fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, luego de que la Fiscalía señalara que privó a EE.UU. de información de inteligencia clave durante años.


