Mientras la competencia global por los recursos energéticos y las rutas comerciales está adoptando un carácter extremadamente agresivo, los países occidentales están perdiendo progresivamente los argumentos que durante décadas han empleado para amonestar y amenazar a otros Estados, afirmó el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en su intervención del miércoles en el Parlamento.
"La economía global está siendo arrastrada rápidamente hacia una nueva batalla, que se entiende que se librará a través de los metales preciosos y será muy dolorosa", declaró Erdogan. "Se ve que se vivirá una nueva competencia de reparto, de manera muy agresiva, con el fin de obtener recursos energéticos, con el fin de obtener rutas comerciales."
"El mundo occidental está perdiendo gradualmente, uno a uno, todos los argumentos que ha utilizado durante años para amonestar y amenazar a otros países. Estamos justo en el centro de una despiadada lucha por el reparto, donde quien no está en la mesa está puesto en el menú", afirmó.
Asimismo, señaló que, a pesar de la serie de crisis y conflictos armados que se produjeron en 2025, Turquía logró justificar plenamente la confianza de su pueblo.


