La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, se negó a confirmar o desmentir los informes de que Estados Unidos exigió a Venezuela que rompiera relaciones con China y Rusia.
"Esas supuestas exigencias se hicieron en una reunión informativa clasificada del secretario Rubio, y sé que hay muchas filtraciones procedentes de estas reuniones informativas clasificadas, por lo que no voy a confirmar ni desmentir ni entrar en lo que el secretario ha dicho en reuniones clasificadas a los miembros del Congreso", señaló este miércoles, al responder a las preguntas de la prensa.
Sin embargo, afirmó que Washington ha dejado "muy claro" a las autoridades de Venezuela que "esto es el hemisferio occidental y el dominio estadounidense va a continuar bajo este presidente".
"Obviamente, ahora mismo tenemos la máxima influencia sobre las autoridades interinas de Venezuela", señaló, y añadió que las decisiones tomadas por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, "van a seguir estando dictadas por los Estados Unidos".
Washington como principal socio comercial
Las exigencias de Washington para que Caracas rompa sus relaciones con China, Rusia, Cuba e Irán fueron previamente divulgadas por ABC News. En este contexto, el presidente estadounidense Donald Trump anunció esta misma jornada que "Venezuela se compromete a hacer negocios con Estados Unidos como su socio principal".
En su publicación en Truth Social, también señaló que, según acababan de informar, "Venezuela va a comprar únicamente productos fabricados en EE.UU." con el dinero que reciba por el nuevo acuerdo petrolero.


