El presidente de EE.UU., Donald Trump, se negó a responder directamente a la pregunta: "¿Cuál es su mayor prioridad obtener Groenlandia o preservar la OTAN?". En una entrevista con The New York Times este miércoles, el mandatario se limitó a responder que "podría ser una elección".
Trump dejó en claro que, a su juicio, la Alianza transatlántica carece de sentido sin Estados Unidos en su centro. Puso a Groenlandia como ejemplo emblemático de su visión del poder: no le basta con el derecho, consagrado en un tratado de 1951, a reabrir bases militares en un territorio estratégico para EE.UU., Europa, China y Rusia. Reclama que, esta isla, la más grande del mundo, pase a ser parte formal de Estados Unidos, restando importancia al hecho de que hoy esté bajo el control de un estrecho aliado de la OTAN.
Consultado sobre por qué es necesario ser 'dueños' de Groenlandia, respondió: "Porque eso es lo que creo que se necesita psicológicamente para tener éxito. Creo que la propiedad te da algo que no puedes conseguir con un contrato de arrendamiento o un tratado".
El líder republicano aseguró que la soberanía y las fronteras nacionales son menos importantes que el papel singular que desempeña Estados Unidos como protector de Occidente.
La isla más codiciada por Estados Unidos
- Trump se ha empeñado en conseguir "de una u otra forma" que Groenlandia llegue a formar parte de EE.UU., argumentando que barcos de numerosas naciones navegan cerca de la costa norte estadounidense, por lo que Washington debe "tener cuidado". "Sí que necesitamos Groenlandia, absolutamente. La necesitamos para nuestra defensa", insistió Trump.
- La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, dijo que "no tiene ningún sentido hablar de la necesidad de que EE.UU. se apodere de Groenlandia. EE.UU. no tiene derecho a anexionarse uno de los tres países de la Mancomunidad del Reino danés".
- El pasado sábado, Katie Miller, esposa del subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, publicó una imagen de un mapa de Groenlandia con los colores de la bandera estadounidense y la leyenda "pronto". El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, calificó la foto de "irrespetuosa" y ratificó que el país "no está en venta".
Posteriormente, el propio Stephen Miller aseveró que "para que Estados Unidos asegure la región ártica, para proteger y defender a la OTAN y sus intereses, obviamente Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos".

