Donald Trump ha cuestionado el orden mundial de posguerra, defendiendo el uso unilateral del poder de Estados Unidos. En entrevista con The New York Times, describió la noche de este miércoles las normas del orden internacional surgido después de la Segunda Guerra Mundial como cargas innecesarias para una superpotencia.
No obstante, se mostró reacio a la idea de que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el mandatario chino, Xi Jinping, pudieran emplear una lógica similar en perjuicio de los intereses estadounidenses.
Trump dejó claro que, en su visión, el poder de Washington es el factor determinante en la arena global. En ese sentido, sostuvo que sus predecesores en el cargo han sido excesivamente cautelosos para emplear ese principio en pos de la supremacía política de EE.UU. o el beneficio nacional.
Las afirmaciones de Trump refuerzan su planteamiento de "Estados Unidos primero" basado en la fuerza, donde la disposición a ejercer el poder militar y económico de manera más agresiva y menos condicionada se presenta como la clave para recuperar una posición dominante en el mundo.
Al ser preguntado específicamente sobre si existían restricciones a su autoridad para desplegar la fuerza militar a nivel global, el presidente de EE.UU. respondió de manera contundente: "Sí, hay una cosa. Mi propia moralidad. Mi propia mente es lo único que puede detenerme". "No necesito el derecho internacional", agregó.


