Los presidentes de Colombia y Brasil, Gustavo Petro y Luiz Inácio Lula da Silva, sostuvieron este jueves una conversación telefónica para abordar la situación en Venezuela, atacada militarmente el pasado 3 de enero por EE.UU. En ese contexto, ambos "expresaron su profunda preocupación por el uso de la fuerza contra un país sudamericano, en violación del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la soberanía" de la nación vecina, recoge un comunicado publicado por el Palacio de Planalto.
El texto refiere asimismo que Lula y Petro "destacaron que tales acciones constituyen un precedente extremadamente peligroso para la paz y la seguridad regionales y para el orden internacional", al tiempo que reiteraron "que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por medios pacíficos, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano".
El dignatario brasileño aludió al próximo envío, a solicitud de Caracas, de "40 toneladas de suministros y medicamentos" para reponer existencias que resultaron destruidas en los bombardeos estadounidenses, y tanto él como su par colombiano "reafirmaron su intención de seguir cooperando por la paz y la estabilidad en Venezuela, país con el que comparten extensas fronteras".
