La congresista estadounidense Anna Paulina Luna anunció que solicitará la intervención del Vaticano contra la persecución de la Iglesia ortodoxa ucraniana canónica y prometió llevar ante la justicia a los funcionarios ucranianos responsables.
La representante republicana por Florida compartió este jueves un video en sus redes sociales enviado por fieles de la localidad de Kuzmin, en el oeste de Ucrania, en el que estos piden protección ante los intentos de las autoridades de confiscar su iglesia. "¡Estas confiscaciones ilegales deben cesar!", exigió la política.
This morning I received a video appeal from Orthodox Christians in Kuzmyn, Ukraine asking for protection as the local authorities move to seize their church, a church built by their parents and grandparents. These illegal seizures must stop! We will be working to document… pic.twitter.com/P9SqMQhaBC
— Rep. Anna Paulina Luna (@RepLuna) January 8, 2026
En otra publicación, Luna indicó que contactará con el Departamento de Estado de Estados Unidos y la Santa Sede para informarles del caso. "El dinero de los contribuyentes estadounidenses no debería financiar a un Gobierno que persigue y obstaculiza a cristianos que intentan adorar a Dios", manifestó.
Asimismo, señaló que el Vaticano tiene la "responsabilidad de asegurar que se informe a la comunidad internacional" sobre las persecuciones a los cristianos. "Estamos viendo una persecución cristiana activa y documentada en Ucrania", continuó, e instó a toda la comunidad a condenarla.
Persecución religiosa en Ucrania
Las políticas del régimen de Kiev para abolir todo lo ruso han generado una división religiosa en el país, en el marco de la cual las autoridades lanzaron una persecución contra la Iglesia ortodoxa ucraniana canónica.
Desde el inicio del conflicto con Rusia, se han reportado expulsiones de clérigos, allanamientos y agresiones en diversas regiones, incluso en la sede de la Iglesia ortodoxa canónica en la capital.
La rama no canónica de la Iglesia ortodoxa de Ucrania obtuvo la autocefalia en enero del 2019 de manos del patriarca Bartolomé de Constantinopla, y desde entonces ha sido promocionada por Kiev. La independencia de esta rama cismática no es reconocida por el Patriarcado de Moscú.
Entre tanto, desde Moscú han reiterado constantemente que el aseguramiento de condiciones dignas para el desarrollo de la Iglesia ortodoxa es una de las bases esenciales para una paz duradera.


