Trump: "Les dije a China y Rusia que no queremos verlos en Venezuela"

Las declaraciones del mandatario se produjeron durante una reunión con ejecutivos de la industria del petróleo y el gas para discutir posibles planes para el país latinoamericano.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró este viernes que ha comunicado a Pekín y Moscú que Washington no quiere verlos en Venezuela.

"Se lo dije a China y a Rusia: 'Nos llevamos muy bien con ustedes. Los apreciamos mucho. No los queremos allí'", afirmó durante una reunión con ejecutivos de la industria del petróleo y el gas en la Casa Blanca para discutir posibles planes para el país sudamericano.

Tras la reciente agresión militar de EE.UU. contra Venezuela, ABC News reportó, citando a fuentes familiarizadas con el asunto, que Washington exigirá que Caracas expulse a China, Rusia, Irán y Cuba y corte los lazos económicos con esas naciones. De acuerdo con otra exigencia, Venezuela debería aceptar tener de socio únicamente a Estados Unidos en la producción petrolera y dar preferencia a compradores estadounidenses en la venta de crudo pesado.

El miércoles, el inquilino de la Casa Blanca anunció que la república bolivariana se compromete a hacer negocios con Washington como "su principal socio", lo cual calificó como "una decisión acertada y muy beneficiosa para el pueblo venezolano y para EE.UU.". "Me acaban de informar que Venezuela comprará exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos con el dinero que reciba de nuestro nuevo acuerdo petrolero", escribió en Truth Social, detallando que "estas compras incluirán, entre otras cosas, productos agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos y equipos fabricados en EE.UU. para mejorar la red eléctrica y las instalaciones energéticas de Venezuela".

Venezuela, abierta a relaciones donde "todas las partes estén beneficiadas"

Por su parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró el miércoles que su país está abierto a relaciones energéticas donde "todas las partes estén beneficiadas", al criticar la "voracidad energética del Norte" y subrayar que "el narcotráfico, la democracia, los derechos humanos eran las excusas" para quedarse con los recursos de su nación. "Y nosotros aquí tenemos una postura muy clara: que Venezuela está abierta a relaciones energéticas donde todas las partes estén beneficiadas, donde la cooperación económica este muy bien determinada en contratos comerciales", dijo.

A su vez, Moscú expresó tras el ataque estadounidense su "disposición a seguir prestando el apoyo necesario a la amistosa Venezuela", motivo por el que aboga "firmemente" para que al país suramericano se le garantice "el derecho a determinar su propio destino sin ningún tipo de injerencia destructiva desde el exterior".

Mientras, desde la Cancillería china manifestaron que "Venezuela es un Estado soberano con plena y permanente soberanía sobre sus recursos naturales y todas sus actividades económicas". "Quiero enfatizar que los derechos e intereses legítimos de China y otros países en Venezuela deben ser protegidos", subrayó la portavoz Mao Ning.

Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro