El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, ha anunciado este domingo que el Departamento de Justicia envió el viernes citaciones al banco central y lo ha amenazado con una acusación penal por su testimonio sobre las renovaciones de las oficinas históricas del organismo.
En un comunicado, aseguró respetar el Estado de derecho, recordando que "nadie, y ciertamente no el presidente de la Reserva Federal, está por encima de la ley", pero calificó la medida de "sin precedentes" y la enmarcó en un "contexto más amplio de amenazas y presiones" de la administración de Donald Trump.
Powell sostuvo que la amenaza de persecución legal "no tiene que ver" con su testimonio de junio del año pasado ni con la renovación de los edificios, y que esos argumentos son meros "pretextos".
"La amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije los tipos de interés basándose en nuestra mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente", afirmó.
"Presiones políticas"
"Se trata de si la Reserva Federal podrá seguir fijando los tipos de interés basándose en pruebas y condiciones económicas, o si, por el contrario, la política monetaria se verá condicionada por presiones políticas o intimidaciones", resumió, tras recordar que el banco central "hizo todo su esfuerzo" por mantener informado al Congreso sobre el proyecto de remodelación mediante testimonios y divulgaciones públicas.
Fuentes de The New York Times señalaron que fue la Fiscalía federal del Distrito de Columbia la que abrió una investigación criminal contra Powell por la remodelación de la sede de la Reserva Federal en Washington y sospechas de que dio un falso testimonio ante el Congreso sobre la magnitud de aquel proyecto.
El caso abre un nuevo frente legal contra el presidente de la Reserva Federal, a quien Trump ha criticado por resistirse a recortes más profundos de las tasas de interés. El mandatario ha amenazado con destituirlo y ha insinuado una demanda por "incompetencia" en torno a la remodelación, valorada en 2.500 millones de dólares.