Un tribunal de Shanghái condenó a muerte al exsecretario del Partido Comunista y expresidente del Consejo de Administración de Shanghai Electric Corporation Limited, Zheng Jianhua, por una larga lista de delitos de corrupción, según informan medios locales. La sentencia incluye la privación de derechos políticos de por vida y la confiscación total de bienes.
Zheng fue declarado culpable de soborno, malversación, desvío de fondos públicos y abuso de poder en su calidad de directivo de una empresa estatal. La pena de muerte será ejecutada tras un período de suspensión de dos años, durante los cuales el condenado debe cumplir ciertas condiciones, como no cometer nuevos delitos, entre otras. Si las cumple, la sentencia podría ser conmutada a cadena perpetua o una pena menor.
Sobornos millonarios y desvío de fondos
La investigación determinó que, entre 2003 y 2021, Zheng utilizó sus cargos para ayudar a terceros en operaciones empresariales a cambio de sobornos por un total mayor a 156 millones de yuanes (más de 20 millones de dólares). En algunos casos, según la corte, llegó a exigir directamente los pagos, lo que se considera una circunstancia agravante.
El tribunal también determinó que, entre 2007 y 2008, Zheng se confabuló con otros para apropiarse indebidamente de 2,15 millones de yuanes (unos 300.000 dólares) de fondos de la propia empresa. Además, a comienzos de 2018 habría desviado una gran suma de dinero público, concediendo préstamos a terceros. Al momento de destaparse el caso, más de 700 millones de yuanes seguían sin ser devueltos.
Abuso de poder y perjuicio al Estado
Entre 2015 y 2021, según la sentencia, Zheng abusó de sus atribuciones en Shanghai Electric para "fabricar" resultados políticos personales y obtener beneficios privados, violando normas internas y legales. Esta conducta, indicó el tribunal, provocó pérdidas "especialmente graves" a los intereses del Estado.
La corte concluyó que la suma de los delitos, su duración y el daño causado justificaban una pena extremadamente severa. Aunque se tuvo en cuenta que Zheng confesó sus crímenes tras ser detenido y que parte de los sobornos fueron recuperados, los jueces señalaron que la magnitud de los hechos y su impacto social exigían una condena ejemplar, por lo que le impusieron la pena de muerte con suspensión de dos años.
Investigación disciplinaria previa
En julio de 2021, la comisión de disciplina del Partido Comunista de Shanghái ya había anunciado que Zheng, entonces presidente de Shanghai Electric Group, estaba siendo investigado por "graves violaciones de la disciplina y la ley". Esa investigación interna derivó posteriormente en el proceso penal ahora resuelto por el tribunal.
Shanghai Electric es uno de los grandes conglomerados industriales estatales de China dedicado a la fabricación de equipos de generación eléctrica, maquinaria pesada y tecnología de alta gama. El caso de Zheng se inscribe en la amplia campaña anticorrupción que las autoridades chinas llevan a cabo desde hace años contra algunos altos cargos del Partido Comunista y directivos de empresas públicas, a quienes acusan de poner en riesgo los recursos estatales y la confianza de la población.



