El Pentágono ha estado probando durante más de un año un dispositivo que podría causar el llamado 'síndrome de La Habana', dolencia que ha afectado en los últimos años a diplomáticos estadounidenses alrededor del mundo, según fuentes de CNN.
El dispositivo fue adquirido en una operación encubierta por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional por millones de dólares en los últimos días del Gobierno de Joe Biden.
Según una de las personas consultadas, el dispositivo genera ondas de radio pulsadas.
El 'síndrome de La Habana' recibió su nombre de los primeros casos que se reportaron en la Embajada del país norteamericano en la capital cubana en 2016. Posteriormente, hubo quejas de dolencias por parte de funcionarios estadounidenses en China, Rusia, India, Colombia, Europa e incluso Washington.
Las víctimas han reportado que escuchaban un sonido agudo acompañado de otros síntomas como mareos, visión borrosa, pérdida de memoria y dificultad para concentrarse, lo que generó sospechas de un ataque por parte de un actor extranjero que utilizaba un arma de energía.
Sin embargo, cinco de las siete agencias de inteligencia estadounidenses concluyeron que es muy poco probable que un actor extranjero esté detrás de los incidentes, si bien otras dos no descartaron que las lesiones reportadas fueran causadas por un arma.


