El A23a, que fue durante casi 40 años el iceberg más grande del mundo, se ha convertido en una masa de hielo cubierta por una 'papilla azul' de charcos de agua derretida, según se aprecia en fotos satelitales de la NASA. Esto es un indicio de su pronta desaparición, informa LiveScience.
El 'rey de los icebergs' nació en el verano de 1986 consecuencia de su desprendimiento de la barrera de hielo Filchner-Ronne, en la Antártida. Desde sus inicios, quedó estancado no lejos de la plataforma de hielo de la que procedía hasta que, en 2020, finalmente se liberó de su atadura al fondo marino, alejándose poco a poco del continente blanco.
NASA satellites and astronauts have followed A-23A for 40 years as the berg has floated in the ocean, shrinking and breaking into pieces.Learn more about A-23A’s journey and how it has improved scientists’ understanding of these “megabergs”: https://t.co/ZOAD1fRxr6
— NASA Earth (@NASAEarth) January 14, 2026
Luego de esto, quedó atrapado en una enorme corriente oceánica, donde deambuló durante meses. Seguido de esto, en 2024 se dirigió a la isla de Georgia del Sur, lo que provocó temor entre los investigadores ante un posible desastre ecológico para la población de pingüinos local. Sin embargo, esto no llegó a ocurrir, pues comenzó a desintegrarse en mayo de 2025, justo antes de aproximarse a la isla.
Ahora, el A23a ha seguido a la deriva hacia el norte, donde las aguas más cálidas que circulan desde Sudamérica están consumiéndolo. Asimismo, está rodeado por lodo gris, conocido como 'melange de hielo', que probablemente se ha filtrado desde debajo del iceberg, además de por cientos de icebergs más pequeños que se han desprendido de sus bordes.
Los charcos de agua derretida se forman cuando el hielo superficial pierde su integridad estructural, explicó Ted Scambos, científico climático de la Universidad de Colorado Boulder, en un comunicado de la NASA. Walter Meier, investigador científico sénior del Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo de EE.UU., agregó que hay posibilidad que las grietas corran en paralelo a ranuras de la parte inferior del iceberg.
En junio de 2023, el A23a se convirtió de nuevo en el más grande del mundo, cuando el anterior iceberg más grande, el A-76A, se rompió. Más tarde, volvió a perder el título en 2025, poco después de su acercamiento a Georgia del Sur.


