La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reiteró este viernes que a su país no le atemoriza entablar "relaciones" bilaterales con EE.UU., porque aun habiendo estado salpicados de dificultades a lo largo de su existencia, son nexos "históricos".
"Nosotros no tenemos temor a asumir relaciones con un país de este hemisferio, con EE.UU. Son relaciones históricas, que sostuvo incluso nuestro libertador Simón Bolívar. Son relaciones históricas, que han tenido contratiempos, sin duda, creo que por la incomprensión [por parte de la Casa Blanca] de la realidad política, económica y social de Venezuela", dijo la mandataria en una encuentro con miembros del Consejo Nacional de Economía Productiva.
En la víspera, manifestó que las autoridades venezolanas están conscientes de que los EE.UU. "son muy poderosos, que son una potencia nuclear letal", pero a pesar de esa diferencia de poder, Caracas está convencida de que es posible negociar en pie de igualdad.
"Hemos visto su expediente en la historia de la humanidad. Sabemos. Y no tenemos miedo de encarar diplomáticamente, a través del diálogo político, como corresponde y resolver, de una vez y para siempre, esta contradicción histórica", argumentó, con referencia al contraste entre la doctrina monroísta que defiende el país norteamericano y el bolivarianismo venezolano.
Programa ratificado
Rodríguez reveló a la audiencia que Caracas y Washington están "abordando temas de cooperación energética, comercial, económica en distintos sentidos", si bien subrayó que "esa agenda económica debe estar al servicio del pueblo venezolano", de conformidad con las directrices definidas por el presidente Nicolás Maduro.
"Nosotros ratificamos plenamente el programa de recuperación económica, prosperidad y crecimiento que presentó el presidente Nicolás Maduro en el año 2018 al país y que nos ha permitido estar donde estamos; que ha permitido que la economía venezolana sea una economía líder en crecimiento en América Latina", dijo al respecto.
El modelo, explicó, se basa en la producción nacional de alimentos, manufacturas, medicamentos y otras mercancías estratégicas, a partir de una alianza entre el sector público y los particulares
De esta manera, sostuvo, la expectativa es que "las nuevas inversiones que puedan llegar al país, sean para impulsar los procesos de producción nacional en torno a lo hecho en Venezuela", porque esa expresión de soberanía ha permitido "sortear las graves condiciones generadas por el bloqueo criminal" de EE.UU.
"Que aquí nadie se vuelva loco"
En relación a los ingresos que obtendrá el país por la comercialización de su crudo, la dignataria fue enfática en que se destinarán a "dos fondos soberanos", uno destinado a "mejorar el ingreso de los trabajadores y trabajadoras" y otro para mejorar la infraestructura y los servicios.
"Lo que queremos es que esas divisas entren al desarrollo económico y social de Venezuela a través de la creación de los fondos soberanos que anuncié ayer […]. La renta petrolera debe ser para toda Venezuela y para todo el pueblo venezolano, en todas sus circunstancias", recalcó.
Para argumentar su punto de vista, explicó que un aumento en los ingresos de los trabajadores impacta positivamente en el consumo –y, por tanto, en los sectores industrial y comercial–, al tiempo que la dinamización económica posibilitará "la sustitución estratégica de importaciones" y el aumento de las arcas públicas mediante la "captación de tributos", en interés de "cerrar brechas fiscales".
"Que aquí nadie se vuelva loco, porque el plan de diversificar nuestra economía de la renta petrolera debe mantener su curso y este Consejo Nacional de Economía debe convertirse en el motor para que las plataformas industriales tengan acceso a crédito, para que los sectores económicos tengan acceso a crédito, las comunas a través de las consultas populares, se les garantice apoyo financiero a los emprendedores […], que el crédito se convierta en un motor del aparato productivo de Venezuela", abundó.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
- Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el pasado 3 de enero una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York. Los lugares atacados eran de interés militar, donde estaban desplegados aparatos de defensa aérea y sistemas de comunicaciones, aunque también se alcanzaron urbanismos y hubo víctimas civiles.
- Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
- La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada del país suramericano.
- Muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa destacó que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa.
- Según el Ministerio de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, al menos 100 personas murieron en el ataque, incluidos 32 cubanos, del esquema que custodiaba a Maduro.