La huella de destrucción de EE.UU. en barrios civiles de Venezuela

Testimonios y grabaciones en zonas residenciales desmienten la versión de Washington de que solo fueron atacados objetivos militares.

La versión oficial de la Casa Blanca, que afirma que los ataques de Washington en la madrugada del 3 de enero se dirigieron únicamente contra objetivos militares, es desmentida por los residentes de Venezuela. En zonas residenciales severamente afectadas, testimonios y grabaciones de seguridad ofrecen pruebas que contradicen esa narrativa.

Los vecinos describen el impacto de un misil en viviendas civiles en un área sin instalaciones militares. Mientras algunos medios intentan justificar la agresión, los testimonios de sitios como La Boyera, en el este de Caracas, desmienten estas afirmaciones.

"Todo lleno de vidrio"

Para Elena Berti, residente de esa urbanización, la noche se tornó catastrófica cuando la metralla de un misil destrozó su habitación. "Yo me paré volando, me busqué una ropita porque creía que era un terremoto y salí para arriba, subí. Pero después fue que al rato fue que bajé y vi el desastre. Entonces se rompió la televisión, se reventó la televisión. Todo lleno de vidrio", lamentó.

"Aquí hay 33 viviendas afectadas […] Cuatro fueron las más afectadas estructuralmente", explicó Anyel Andrade, supervisora del Ministerio de Obras Públicas. El nivel de destrucción es tal que los vecinos reconocen que no podrían haber emprendido las reparaciones por su propia cuenta.

Los trabajos, financiados completamente por el Estado, ya han removido 25 toneladas de escombros. En La Boyera aún no comprenden por qué fueron atacados aquella madrugada. Sin embargo, destacan la respuesta solidaria de sus vecinos desde la misma noche de la agresión, así como la protección brindada por el Gobierno venezolano.

Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro