En un mensaje a la nación, el presidente búlgaro, Rumen Radev, declaró que presentará su dimisión ante el Tribunal Constitucional para poder presentarse como candidato en las próximas elecciones.
Este anuncio se produce en un contexto de inestabilidad política, con el país encaminándose hacia su octava elección parlamentaria en un período de apenas cinco años. El gesto de Radev ha desatado inmediatamente la especulación sobre su posible salto a la primera línea de la política, reporta Bloomberg.
En declaraciones a la prensa, el mandatario criticó duramente a la dirigencia política actual. "La clase política de hoy traicionó las esperanzas de los búlgaros al pactar con la oligarquía", dijo, y añadió: "Su confianza me obliga a proteger el Estado, las instituciones y nuestro futuro".
Su entrada en la contienda podría redefinir la dinámica electoral en un país donde ninguno de los gobiernos surgidos de las recientes elecciones generales ha logrado consolidar una mayoría estable.


