La Unión Europea estudia responder con dureza a las amenazas de Donald Trump por sus planes de apoderarse de Groenlandia. Entre las medidas sobre la mesa figura la imposición de aranceles por valor de hasta 93.000 millones de euros a productos estadounidenses, así como posibles restricciones al acceso de empresas de EE.UU. al mercado interior europeo, reporta Financial Times.
Según fuentes del medio involucradas en estas negociaciones, las represalias buscan reforzar la posición de los líderes europeos ante los encuentros clave con Trump previstos esta semana durante el Foro Económico Mundial de Davos.
De esa forma, Bruselas intenta ganar margen de maniobra sin provocar una ruptura total, consciente de que un choque frontal pondría en riesgo la alianza militar occidental.
La lista de aranceles ya había sido elaborada el año pasado, pero su aplicación quedó suspendida hasta el 6 de febrero para evitar una guerra comercial abierta. El pasado domingo, los 27 embajadores de la UE retomaron el debate sobre su reactivación, junto con el Instrumento Anticoerción (ACI), que permitiría limitar el acceso de empresas estadounidenses al mercado europeo si Washington mantiene su presión.
"El palo y la zanahoria" contra métodos "mafiosos"
"Existen instrumentos claros de represalia si esto continúa… [Trump] está utilizando métodos puramente mafiosos", comentó a Financial Times un diplomático europeo al tanto de las conversaciones.
No obstante, añadió que la estrategia europea combina presión y contención: lanzar una advertencia firme mientras se mantiene un llamado público a la calma, dejando abierta la puerta a una desescalada. "El mensaje es… el palo y la zanahoria", resumió.
- La tensión se disparó después de que Trump anunciara su intención de imponer aranceles del 10 % a partir del 1 de febrero a productos procedentes del Reino Unido, Noruega y seis países de la UE que enviaron a Groenlandia contingentes militares.
- El presidente estadounidense exige además el visto bueno de Dinamarca para asumir el control de la isla, un territorio autónomo clave en el Ártico.