Rusia no tiene ningún plan de hacerse con Groenlandia, ha declarado este martes el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en una rueda de prensa sobre los resultados de la actividad diplomática del país en 2025.
"No tenemos nada que ver con planes de conquistar Groenlandia. No dudo en absoluto de que en Washington saben perfectamente bien de la ausencia de planes así por parte de Rusia y la República Popular China", subrayó.
Mientras que la cuestión de Groenlandia no es de la incumbencia de Moscú, el Kremlin observa el desarrollo de esa "grave situación geopolítica" y sacará conclusiones según se resuelva "este problema", explicó Lavrov.
También puntualizó que hasta que Groenlandia no empezó a ocupar los titulares en los medios de comunicación, a la vista de las declaraciones de Donald Trump sobre su intención de hacerse con la isla, los ciudadanos rusos no sabían nada de este territorio y el tema no formaba ninguna parte de la agenda en la sociedad.
"No es cuestión nuestra. Nuestra cuestión, ante todo, consiste en que estamos interesados en establecer una cooperación abierta y libre en el Ártico en el marco del Consejo Ártico, donde se tengan en cuenta los intereses de seguridad, economía y medioambiente, así como de los pueblos indígenas, de todos los participantes en la cooperación en el Ártico", remarcó el canciller ruso.
Consecuencias del pasado colonial
Las discusiones en torno a Groenlandia son fruto del pasado colonial, sostuvo Lavrov, recordando que desde el siglo XIII, la isla fue, "en esencia, una colonia de Noruega", y luego, en el siglo XIX y principios del siglo XX, "fue una colonia danesa". "Solo a mediados del siglo pasado se firmó un acuerdo por el que pasaba a formar parte de Dinamarca no en calidad de colonia", indicó.
Al afirmar que, "básicamente, Groenlandia no es una parte natural de Dinamarca", el ministro de Exteriores ruso matizó que ese territorio tampoco fue en su día parte natural de Noruega. "Es una conquista colonial. Que los habitantes se hayan acostumbrado y se sientan cómodos es otra cuestión", resumió.
En ese sentido, recordó las palabras del presidente de Croacia, Zoran Milanovic, quien instó a Trump a no anteponer sus propios intereses por encima de los derechos del pueblo groenlandés.