El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, calificó a Europa como "la fuente de todos los males de la humanidad", recordando su papel en el colonialismo y las guerras mundiales.
"Europa, que, en general, es la fuente de todos los males de la humanidad, de todos los males principales de la humanidad, empezando por la esclavitud, el colonialismo, el desencadenamiento de dos guerras mundiales con un número colosal de víctimas. Europa, de alguna manera, no puede cambiar esta mentalidad", afirmó, recordando que los países del viejo continente estaban obsesionados con la idea de infligir una "derrota estratégica" a Rusia desde el siglo XIX.
"Y al leer sobre los líderes actuales y ver las intrigas que traman, solo para mantener un régimen totalmente hostil a Rusia que les rinde cuentas y que profesa las mismas ideas y prácticas nazis que llevaron a Hitler a Núremberg, esto no desaparece", añadió.
"Las fuerzas sanas de Europa han despertado"
Al mismo tiempo, el canciller ruso expresó su esperanza de que se produzca un cambio en esta política, señalando que están surgiendo "fuerzas sanas" en la región.
En este contexto, mencionó a los gobiernos de Hungría, Eslovaquia y la República Checa, así como a algunas fuerzas en Francia y Alemania.
"Hay fuerzas que, ante todo, se preocupan por sus intereses nacionales y no por ambiciones imperiales, que hace tiempo que quedaron relegadas y nunca volverán", concluyó.

