Vladímir Putin se ha reunido este jueves con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbás, quien llegó a Moscú en visita oficial para abordar el actual estado de las relaciones bilaterales y las perspectivas de su desarrollo en el ámbito económico, comercial, cultural y humanitario, así como la situación en Oriente Medio, y específicamente en la Franja de Gaza.
El mandatario ruso destacó que la condición clave para la estabilidad en Oriente Medio es la creación de un Estado palestino y confirmó que Moscú está dispuesta a destinar 1.000 millones de dólares al Consejo de Paz de Donald Trump, procedentes de los fondos rusos congelados en EE.UU. bajo la anterior Administración de la Casa Blanca.
Ese dinero se utilizaría para la reconstrucción de la Franja de Gaza y la iniciativa ya se abordó con Washington, indicó. Tras agradecer a EE.UU. por invitarlo a formar parte del Consejo de Paz, señaló que Moscú dará su respuesta después de que el Ministerio de Exteriores ruso estudie los documentos y consulte con sus socios.
Además, subrayó que, a la hora de buscar la resolución del conflicto en Oriente Medio, es preciso tomar en consideración las necesidades y los deseos de los palestinos, incluyendo lo que concierne a la reconstrucción de Gaza.
Putin también subrayó que las relaciones entre Rusia y Palestina tienen raíces profundas y un carácter especial, y que el intercambio comercial va en aumento.
Abbás, por su parte, denunció que la ocupación israelí conduce a los destrozos en el enclave palestino que ya ha sufrido el duro impacto de los bombardeos.