Un hombre acusado de participar en lo que las autoridades describieron como "el mayor robo de joyas en la historia de Estados Unidos", valorado en unos 100.000 millones de dólares, quedó en libertad tras ser deportado a Ecuador, una decisión que dejó en suspenso el proceso judicial en su contra, indica New York Post.
Jeson Nelon Prescilla Flores era uno de los siete sospechosos señalados como responsables del asalto a un camión blindado de la empresa Brinks en julio del 2022, en un área de descanso de Lebec, California. Según los fiscales, el vehículo transportaba oro, diamantes, piedras preciosas y relojes de lujo entre ferias comerciales cuando fue interceptado a plena luz del día.
"El Gobierno decidió renunciar a la persecución penal"
De acuerdo con la acusación, el grupo habría seguido el camión durante más de 480 kilómetros, desde el norte de California hasta una parada al norte de Los Ángeles, antes de ejecutar el robo. Flores fue liberado bajo fianza en agosto, pero poco después quedó bajo custodia de agentes federales de inmigración.
En un giro inesperado, el imputado optó por ser deportado a finales de diciembre, mientras aún estaba detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que en la práctica paralizó el caso penal. Su abogado, John Robertson, afirmó que solo tuvo conocimiento de la deportación a comienzos de enero y solicitó posteriormente que se desestimara el caso.
En una moción presentada el 15 de enero, la defensa sostuvo que "el Gobierno decidió renunciar a la persecución penal" al permitir la expulsión de la persona implicada del país. Sin embargo, los fiscales federales aseguraron que no fueron informados de la deportación mientras el proceso seguía abierto y argumentaron que el caso no debería desaparecer simplemente porque el individuo haya abandonado territorio estadounidense.
Flores se declaró no culpable y se enfrentaba a hasta 15 años de prisión si era condenado. Las autoridades indicaron que podría volver a ser acusado si regresa a Estados Unidos.


