La Knéset aprobó este miércoles una ley que impide a los graduados de instituciones académicas palestinas trabajar como docentes en el sistema educativo israelí. La legislación, patrocinada por los diputados Amit Halevi y Avichay Buaron, del Likud, busca "prevenir la influencia dañina de la Autoridad Palestina" y proteger el carácter judío y democrático del Estado, indica Haaretz.
La norma fue aprobada por 31 votos a favor, 10 en contra y una abstención. Según la ley, el Ministerio de Educación podrá autorizar excepciones para quienes tengan títulos adicionales de instituciones reconocidas por Israel, mientras que los docentes actuales no se verán afectados de manera inmediata.
La medida afectará especialmente al sistema educativo árabe de Jerusalén Este, donde más del 60 % de los docentes poseen títulos palestinos.