En opinión del excanciller brasileño Celso Amorim, quien funge como asesor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en materia de política exterior, es poco probable que el país suramericano se sume al Consejo de Paz que impulsa el mandatario estadounidense, Donald Trump, ya que la existencia de esa entidad supondría en la práctica "una revocación de la ONU".
"La carta en sí –del consejo propuesto por Trump– es confusa, porque empieza hablando de un tema y luego lo amplía en el documento adjunto. En la práctica, representa una revocación de la ONU, especialmente en el ámbito de la paz y la seguridad. Esa parte, desde luego, no veo cómo puedo aceptarla. No se puede considerar que una reforma de la ONU la lleve a cabo un solo país", sostuvo el especialista en una entrevista concedida a O Globo.
Recalcó asimismo que "las cosas no están claras", puesto que "una cosa es una invitación a un consejo de paz, derivada de una resolución de la ONU", y otra distinta es una iniciativa unilateral presentada por Washington, que además no considera el parecer de los palestinos que residen en el enclave ni alude específicamente a ese conflicto.
"La palabra 'Gaza' no aparece en ese estatuto. Se refiere a cualquier conflicto. Eso está claramente establecido. No creo que se extienda a otros asuntos, como los económicos o comerciales, sino a cualquier conflicto. Sería como un Consejo de Seguridad, solo que con un presidente prácticamente permanente. Hasta ahora, los países europeos no lo han aceptado", valoró.
En relación con la posibilidad de debatir el documento e introducir modificaciones, Amorim refirió que Trump "incluso dijo que no acepta enmiendas", lo que hace difícil que pueda sufrir cambios. Pero, agregó, aun en un escenario donde fuese posible introducir modificaciones, la incorporación de Brasilia no sería inmediata.
"No es posible discutir ni hacer ajustes aquí y allá. Es un contrato de adhesión. Eso dificulta esta parte. Si fuera posible separar ambas cosas, ya veremos. Aun así, no es automático. Necesitamos hablar, ver si esto beneficia a los propios palestinos y a otros países", detalló.
¿Un competidor de la ONU?
El inquilino de la Casa Blanca celebró en la misma jornada la ceremonia de firma de los estatutos de su Consejo de Paz. "Hoy el mundo es más rico, más seguro y mucho más pacífico que hace solo un año", afirmó durante su intervención. "Una vez que el Consejo esté completamente formado, podremos hacer prácticamente todo lo que queramos. Lo haremos en colaboración con la ONU", aseveró el líder estadounidense.
En la lista de fundadores del organismo, junto con Trump, figuran los dignatarios de Argentina, Armenia, Indonesia, Azerbaiyán, Hungría, Kazajistán y Pakistán, así como representantes de los gobiernos de otras naciones.
Anteriormente se informó que unos 60 países fueron invitados a formar parte de la organización. Según el enviado especial del presidente estadounidense, Steve Witkoff, cerca de 25 aceptaron ya la invitación.
Preocupaciones sobre los poderes del Consejo
Reportes de prensa han advertido que la idea de Trump podría competir con la ONU. Financial Times informó que en el documento de creación de la junta se subraya la necesidad de un "organismo internacional de construcción de paz más ágil y eficaz".
"El Consejo de Paz es una organización internacional que busca promover la estabilidad, restaurar una gobernanza fiable y conforme a la ley, y asegurar una paz duradera en zonas afectadas o amenazadas por conflictos", reza el estatuto citado por FT. Además, un funcionario estadounidense declaró a Axios que el organismo no se concentrará únicamente en la Franja de Gaza. Esto último fue confirmado por Witkoff.
La lista completa de los países que firmaron el estatuto del Consejo de la Paz de Trump, en este artículo