El nuevo motor de fabricación rusa PD-8 para el avión Superjet ha superado una prueba clave: resistir el impacto de pájaros. Tras el ensayo, el motor siguió funcionando sin problemas, informa la corporación estatal Rostec.
El PD-8 es un motor de avión completamente nuevo fabricado en Rusia destinado al avión de pasajeros para rutas de alcance regional Superjet-100 y al avión anfibio Be-200.
La prueba se llevó a cabo con el motor funcionando a máxima potencia de despegue, con un empuje de 8 toneladas.
Para evaluar la fiabilidad de su funcionamiento en condiciones lo más cercanas posible a las reales, se dispararon simultáneamente, desde una lanzadora especial de cuatro tubos instalada a cinco metros, cuatro carcasas que imitaban a una bandada de aves.
El lanzamiento se realizó teniendo en cuenta la velocidad de vuelo de la aeronave durante el despegue y el aterrizaje, que es de 103 metros por segundo.
Los resultados de la prueba fueron exitosos: el PD-8 no sufrió daños mecánicos tras el impacto y siguió funcionando de forma controlada. El experimento demuestra que si el avión atraviesa una bandada de pájaros en un vuelo real, el motor no fallará y podrá seguir volando con seguridad.
Esta es solo una de las muchas pruebas rigurosas por las que está pasando el PD-8. Anteriormente, superó con éxito otras como la simulación de la rotura de una de sus palas o la entrada de grandes cantidades de agua.