Al filtrar los mensajes privados que le mandaron varios líderes europeos, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha profundizado la desconfianza hacia él dentro de la Unión Europea y ha acelerado una crisis sin precedentes en las relaciones transatlánticas, según informa Politico.
En Bruselas, la preocupación sobre cómo contener al presidente estadounidense se transformó en una reacción abierta, ya que los líderes europeos lo interpretaron como intentos de coerción política y económica, incluida la amenaza de imponer aranceles para forzar concesiones sobre Groenlandia, territorio soberano de Dinamarca.
El punto de quiebre llegó cuando Trump anunció sanciones comerciales del 10 % contra países europeos que rechazaron su exigencia de anexar la isla ártica, desatando una cumbre de emergencia de los 27 líderes de la UE.
A ello se sumó una cadena de presiones: la retirada de apoyo a la decisión británica sobre las islas Chagos, amenazas arancelarias contra Francia por el rechazo del presidente Emmanuel Macron a una iniciativa de paz impulsada por Washington y choques con Noruega en torno al Premio Nobel. Aunque luego el mandatario estadounidense dio marcha atrás en varias de sus advertencias, en Bruselas se impuso la percepción de un liderazgo errático e imprevisible.
"Si fueras cualquier líder, no le dirías nada"
Sin embargo, lo que más consternó a los líderes europeos fue la decisión de Trump de hacer públicos mensajes privados que le enviaron otros dirigentes. Entre ellos, un texto de Macron proponiendo albergar una cumbre del G7 en París y expresando su incomprensión por las acciones de Washington respecto a Groenlandia, así como mensajes del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, elogiando al presidente estadounidense.
Diplomáticos europeos calificaron la filtración como una violación grave de las normas no escritas de la diplomacia. "Es muy importante. Después de esto, nadie puede confiar en él. Si fueras cualquier líder, no le dirías nada. Y este es un medio de comunicación crucial porque es rápido y directo. Ahora todo pasará por capas de burocracia", afirmó al medio un funcionario de alto rango bajo condición de anonimato.
Europa también alerta que si se debilita la credibilidad del compromiso mutuo de defensa, la capacidad disuasoria de la alianza se verá seriamente dañada. Para muchos, la filtración de mensajes no fue un simple gesto polémico, sino una señal de que la relación con Washington ha entrado en una fase de profunda incertidumbre.
La filtración por parte de Trump recuerda el incidente ocurrido en 2020, cuando se reveló información compartida durante una llamada telefónica entre Macron y el presidente ruso, Vladímir Putin. El contenido de la conversación llegó hasta el periódico francés Le Monde. En aquel momento, ambos líderes discutieron temas de importancia relacionados con Bielorrusia, Ucrania y Libia, pero la mayor atención se la llevaron los comentarios que Putin habría hecho sobre el opositor ruso Alexéi Navalny.
Por su parte, el Kremlin afirmó que la información del periódico era completamente incorrecta y que no debían ser palabras precisas, ya que esto hubiese significado una filtración deliberada por parte de París. Posteriormente, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia ordenó una investigación sobre la publicación del artículo.



