La Policía Civil de Río de Janeiro imputó este viernes a la abogada argentina Agostina Páez por injuria racial tras un episodio ocurrido en un bar del barrio de Ipanema, en la zona sur de la ciudad brasileña. En un mensaje publicado en redes, las autoridades señalaron que el caso no quedará impune y afirmaron: "El racismo no es una broma".
La causa fue instruida por la Comisaría N.° 11 (Rocinha), que concluyó la investigación el jueves 22 de enero y remitió el expediente al Ministerio Público. La Policía también informó que otra mujer argentina, amiga de Páez, fue imputada por perjurio en el marco del mismo proceso.
El episodio que originó la denuncia ocurrió el 14 de enero, cuando Páez se encontraba con amigas. De acuerdo con la reconstrucción policial, tras un conflicto al pagar la cuenta, la turista habría dirigido expresiones ofensivas contra trabajadores del local e incluso habría simulado un mono, en un gesto considerado racista. El momento fue grabado por testigos y las imágenes se viralizaron en redes sociales.
Como parte de las medidas dispuestas por la Justicia brasileña, la abogada lleva una tobillera electrónica desde el 21 de enero y permanece retenida mientras avanza el caso.
En paralelo, Páez presentó una denuncia al afirmar que recibió amenazas y que su vida estaría en riesgo, una acusación que la Policía dijo haber recibido y estar investigando. Su abogado, Santiago Robles, adelantó además que presentará un 'habeas corpus' para intentar que regrese a Argentina, al sostener que permanece "casi detenida en condiciones adversas y confusas", reportó TN.