Así reaccionó Julio Iglesias al archivo de su causa por abuso sexual

La Justicia argumentó que ni el intérprete ni las víctimas residen en España, lo que desconoce convenios internacionales que protegen a las víctimas.

Luego de que la Fiscalía española se declarara incompetente para procesar al cantante Julio Iglesias en un caso de abuso sexual y trata de personas y decidiera archivar la causa, medios españoles contactaron con el entorno del intérprete para conocer su reacción al fallo judicial.

La periodista Beatriz Cortázar, perteneciente a la llamada 'prensa rosa', aseguró que alguien cercano a Iglesias le manifestó que está "feliz" y que el cantante solicitó que se aclarara que no tiene ningún padecimiento de salud. "Es todo lo contrario, está tranquilo y está capitaneando su propia defensa en todos los ámbitos, judicial y mediático. Julio está feliz y Julio está bien de salud", apuntó en conversación con la cadena Antena 3.

Desde la televisora Telecinco suscribieron este parecer y agregaron que recibió el dictamen a través de su abogado, José Antonio Choclán. Citando fuentes del entorno, afirmaron que "estaba confiado" en que saldría bien librado de las acusaciones.

"No me dicen que está feliz sino pletórico", sostuvo la periodista Leticia Requejo. A ello sumó que tanto él como su círculo cercano están "perturbados" por "el daño reputacional y de imagen" que Iglesias sufrió tras el estallido del escándalo.

Al margen de la legislación internacional

La Fiscalía de España alegó "falta de competencia" para conocer la denuncia interpuesta por dos exempleadas de Iglesias que trabajaron para él en su residencia de República Dominicana, al estimar que "no corresponde a España investigar hechos cometidos allende sus fronteras cuando otro Estado tiene competencia clara y efectiva para ello, y no existe motivo para no iniciar las correspondientes acciones penales en el mismo".

A ello se sumó que, para la Justicia española, la ausencia de jurisdicción se ve reforzada porque las dos víctimas son extranjeras y, al igual que el cantante, residen fuera del país europeo.

No obstante, esta decisión contraviene lo establecido en el Convenio de Varsovia y en el Convenio de Estambul, que obligan a los Estados miembros de la Unión Europea a investigar acusaciones de abuso sexual y trata de seres humanos cuando el presunto perpetrador sea uno de sus nacionales, aun si el delito tuvo lugar en otro país.

El caso

De acuerdo con la investigación, una de las extrabajadoras asegura que fue obligada a mantener encuentros sexuales no consentidos con Julio Iglesias, que incluyeron penetraciones y actos de agresión física y verbal. Según esta víctima, los presuntos abusos ocurrieron en el 2021, cuando ella tenía 22 años.

Ha trascendido asimismo que las empleadas eran sometidas a jornadas laborales extenuantes que sobrepasaban las 12 horas, que tenían prohibido abandonar la propiedad y que apenas se les pagaba el equivalente a unos 400 dólares mensuales en moneda local.

En medio de la polémica, Iglesias aseveró que las acusaciones "son absolutamente falsas". En un comunicado difundido en redes sociales, el cantante, de 82 años, puntualizó que todavía tiene fuerzas para procurar que "la gente conozca toda la verdad" y así defenderse ante "un agravio tan grave".