Las autoridades de Corea del Sur avanzan hacia posibles medidas regulatorias contra Grok, el chatbot de inteligencia artificial de Elon Musk, tras denuncias sobre su presunta implicación en la creación y difusión de imágenes sexuales manipuladas mediante tecnología 'deepfake'. Las acusaciones, surgidas inicialmente en el extranjero, apuntan a la generación de contenido explícito sin consentimiento, en algunos casos con personas reales e incluso menores.
Ante la gravedad de los señalamientos, la Comisión de Protección de Información Personal (PIPC) inició una revisión preliminar para determinar si efectivamente se produjeron infracciones y si el caso entra dentro de su competencia. Según medios locales, esta etapa servirá como base para decidir si se abre una investigación formal.
