Canadá se enfrenta a un "gran dolor de cabeza" por la disputa con el presidente estadounidense, Donald Trump, según declaró este domingo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
"No sé qué tan doloroso sea esto para Canadá, pero puedo afirmar con un alto grado de probabilidad que, digamos, [...] les espera un gran dolor de cabeza", señaló al periodista ruso Pável Zarubin. Asimismo, indicó que, al revocar su invitación a unirse a su Consejo de Paz para Gaza, Washington "castiga" a Ottawa por las recientes declaraciones del primer ministro canadiense, Mark Carney, en el Foro de Davos.
Tensiones entre EE.UU. y Canadá
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, la relación entre Ottawa y Washington ha vivido momentos de tensión. El mandatario estadounidense ha declarado que le gustaría que el país vecino se convirtiera en el estado 51 de EE.UU. y ha denostado del Tratado entre México, EE.UU. y Canadá (T-MEC), al asegurar que son sus vecinos los que precisan del convenio comercial.
Esta semana, el inquilino de la Casa Blanca publicó en Truth Social que revoca su invitación a Canadá para unirse a su iniciativa del Consejo de Paz, al que calificó de "el consejo de líderes más prestigioso jamás reunido". Además, dio un ultimátum al país vecino, advirtiendo a Ottawa en contra del acercamiento a Pekín, en medio de preocupaciones de que Carney intente convertir al país en "un 'puerto de descarga' para que China envíe mercancías y productos a EE.UU.". "Si Canadá llega a un acuerdo con China, inmediatamente se le aplicará un arancel del 100 % a todos los bienes y productos canadienses que entren a EE.UU.", manifestó.
Las declaraciones de Trump se produjeron después del discurso del primer ministro canadiense en el Foro Económico Mundial 2026, donde denunció abiertamente que las naciones poderosas utilizan la integración económica como armas y los aranceles como palanca. "Parece que cada día se nos recuerda que vivimos en una era de gran rivalidad entre potencias. Que el orden basado en reglas se está desvaneciendo. Que los fuertes pueden hacer lo que quieran y los débiles deben sufrir lo que les toque", dijo Carney.
Además, durante su reciente visita a Pekín, Carney elogió las relaciones de su país con China. "Creo que los progresos que hemos logrado en esta asociación son un buen punto de partida para el nuevo orden mundial", afirmó Carney durante la apertura de su reunión bilateral con el presidente chino, Xi Jinping. "Se trata de una asociación con un nuevo enfoque, mayor profundidad y un sentido de propósito", concluyó.