El líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong-un, visitó este domingo el Estudio de Arte Mansudae para dirigir la creación de esculturas que se erigirán en el futuro Museo Conmemorativo de las Hazañas de Combate en las Operaciones Militares en el Extranjero, informa la agencia estatal KCNA.
La agencia señala que Kim Jong-un acogió con "gran satisfacción" que los trabajos se hayan realizado según "el principio de garantizar el valor monumental y el simbolismo al más alto nivel". El líder de la RPDC "indicó la orientación y los caminos para completar las esculturas", haciendo hincapié en "la necesidad de asegurar una alta representación artística y una delicada perfección en todos los detalles".
Durante su visita, Kim Jong-un expresó "su expectativa y convicción de que el grupo creativo del estudio presentará creaciones admirables con su mayor sinceridad como reflejo de la eterna gratitud y respeto de nuestro partido, Gobierno, Ejército y pueblo a los genuinos patriotas". Asimismo, agregó que el museo que albergará las estatuas tendrá un "valor duradero que transmitirá para siempre las hazañas legendarias y la vida gloriosa de los admirables hijos de la RPDC, los defensores del honor".
Una "misión sagrada"
A mediados de diciembre el líder norcoreano dio una cálida bienvenida a los integrantes del 528.º Regimiento de Ingenieros, que regresaron al país tras cumplir su tarea en la provincia rusa de Kursk.
Los soldados de la RPDC desempeñaron un papel importante en la liberación de la zona fronteriza de Rusia que había sido invadida en 2024 por las fuerzas ucranianas. La decisión de enviarlos a Kursk fue tomada por Kim Jong-un, quien consideró que la situación entraba dentro del ámbito de aplicación del artículo 4 del Tratado de Asociación Estratégica Integral entre las dos naciones y calificó de "misión sagrada" la participación de su país en el operativo.
Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha agradecido en varias ocasiones a las unidades militares de la RPDC por su participación en la liberación de Kursk, señalando que los soldados norcoreanos ayudaron a las fuerzas rusas "en plena conformidad con el derecho internacional" y con el tratado entre Moscú y Pionyang.
- El 6 de agosto de 2024, unidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania cruzaron la frontera estatal rusa e invadieron la provincia de Kursk. Miles de civiles se vieron atrapados en el territorio ocupado, muchos de ellos obligados a sobrevivir bajo los bombardeos, sin comida, agua ni medicamentos.