El presidente de la Cámara de Diputados de la República Checa, Tomio Okamura, cargó el domingo contra una bandera ucraniana gigantesca colocada en un lugar conmemorativo de Praga.
"Una bandera ucraniana de treinta metros en el Puente de Carlos. El evento fue organizado ayer por la Embajada de Ucrania en Praga, con motivo del 107.º aniversario de la unificación de Ucrania. En mi opinión, se trata de una provocación innecesaria de los ucranianos hacia nuestros ciudadanos, quienes no están de acuerdo con la migración masiva de ucranianos a la República Checa", escribió el diputado en su cuenta de X.
Según el jefe parlamentario, este evento, en uno de los lugares más memorables de la historia checa, "definitivamente no favorece a las buenas relaciones checo-ucranianas". "El respeto por el país anfitrión y sus símbolos debería ser algo natural", explicó.
"No estamos en Ucrania, sino en la República Checa. ¿Se imaginan que en el pasado los emigrantes checos hubieran colgado banderas de treinta metros en la Torre Eiffel, el Big Ben, etc., el 28 de octubre?", apuntó Okamura. El diputado se refirió a la festividad checa conocida como Día de la Fundación del Estado Checoslovaco Independiente, fecha en la que en 1918 se proclamó la independencia del Imperio austrohúngaro.
Asimismo, el legislador afirmó que mantuvo una conversación sobre el asunto con el canciller Petr Macinka.
"Ya he hablado con el ministro de Asuntos Exteriores, Macinka, para que un evento así no se repita en un lugar como este. Y nuestro Gobierno está preparando una nueva ley para endurecer las condiciones de estancia de los extranjeros en la República Checa, incluidos los ucranianos", aseguró.


