El siete veces campeón del mundo de Fórmula 1 Michael Schumacher ya no está postrado en cama y puede sentarse y desplazarse en silla de ruedas con ayuda del personal médico, según informaron los tabloides británicos The Sun y Daily Mail citando fuentes cercanas a la familia.
Esta sería una de las pocas señales positivas sobre su estado desde el grave accidente de esquí que sufrió en los Alpes franceses en 2013. El expiloto alemán, de 57 años, recibe atención médica las 24 horas del día en su mansión a orillas del lago Lemán, en Suiza. Según los portales, también podría ser trasladado en silla de ruedas a otra de sus propiedades, en la isla española de Mallorca, siempre acompañado por su equipo médico y su esposa, Corinna.
Privacidad de la familia
Pese a este aparente avance, el entorno del heptacampeón mantiene un hermetismo absoluto sobre su estado. Schumacher no ha vuelto a aparecer en público desde aquel accidente.
En un documental de Netflix de 2021, sus allegados explicaron que no podía moverse ni comunicarse de forma independiente. Jean Todt, exdirector de Ferrari y amigo cercano de la familia, es una de las pocas personas con acceso regular al expiloto. Todt lo visita con frecuencia y ve con él las retransmisiones de las carreras de Fórmula 1.
Una fuente asegura que Schumacher "entiende algunas de las cosas que suceden a su alrededor, aunque probablemente no todas", y desmiente que solo se comunique mediante parpadeos. A principios de este mes, su hija Gina compartió en redes sociales una imagen familiar anterior al accidente con el mensaje: "Los mejores para siempre. Feliz cumpleaños, papá".