Un reglamento adoptado formalmente este lunes por el Consejo de la Unión Europea prohíbe a los países miembros importar gas por gasoducto y gas natural licuado procedentes de Rusia, aunque con eventuales excepciones, a partir de 2027.
Antes de autorizar el ingreso de gas a la UE, se deberá verificar en qué país se produjo, advierte la autoridad.
Las compañías que violen la prohibición pagarán multas por valor de hasta el 300 % del monto de la transacción correspondiente a la entrega o el 3,5 % del volumen de negocios total anual mundial de la empresa responsable. Incluso para los particulares, el reglamento estipula una sanción de al menos 2,5 millones de euros, mientras que la Comisión Europea podrá suspender la prohibición, solo en caso de emergencia en uno o varios países y durante un máximo de cuatro semanas.
