El gobernador del estado de Texas (EE.UU.), Greg Abbott, declaró que la Casa Blanca debe recalibrar la misión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras el más reciente tiroteo en la ciudad de Mineápolis, donde uno de sus agentes disparó y mató a un hombre alegando un presunto porte de armas, informan medios locales este lunes.
"En general, debemos respetar a los agentes del orden público. [Los miembros del] ICE son agentes del orden público", declaró el mandatario de la entidad, históricamente partidaria de los republicanos. "Por lo tanto, ellos, como la Casa Blanca, necesitan recalibrar lo que se debe hacer para garantizar que ese respeto se restablezca", agregó.
Abbott añadió que reconstruir el respeto "no es tarea fácil, especialmente en las circunstancias actuales". Expresó su convicción de que se está elaborando un "plan de acción" para que los agentes de inmigración lleven a cabo su labor de forma más organizada, logrando expulsar a las personas que se encuentran en el país de manera ilegal sin provocar conflictos ni tensiones en las comunidades afectadas. El gobernador insistió en que los funcionarios deben volver a su objetivo original: deportar a quienes no están autorizados para residir en Estados Unidos.