En un nuevo capítulo de la 'guerra comercial' que ha desatado el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, contra Colombia, Quito decidió aplicar un incremento de 900 % al precio del trasporte de crudo colombiano a través de su oleoducto.
La medida fue anunciada por la ministra de Ambiente de Noboa, Inés Manzano, la semana pasada y se concretó este martes. "Ecuador prioriza su seguridad en fronteras, su balanza comercial, así como su seguridad energética. La tarifa de transporte del crudo colombiano por el OCP [Oleoducto de Crudos Pesados] tendrá la reciprocidad recibida en el caso de electricidad", dijo la funcionaria, citada por la prensa.
La medida impacta directamente al precio del transporte, que pasará de 2,5 a 30 dólares. La decisión del Ejecutivo, según explico Manzano, es en respuesta a la medida tomada previamente por la administración del presidente de Colombia, Gustavo Petro, de suspender temporalmente la venta de energía eléctrica a Ecuador.
Petro decidió poner en pausa el suministro de energía eléctrica poco después de que Noboa anunciara la imposición de un gravamen unilateral de 30 % a los productos colombianos, aunque el inquilino de la Casa de Nariño aseguró que su decisión no obedecía a una "represalia", sino que era una acción coyuntural.
"Pedimos diálogo y responden con agresiones"
Una vez que se dio a conocer el abultado aumento del transporte de crudo, el ministerio de Minas y Energía de Colombia reaccionó enérgicamente para denunciar la falta de disposición al diálogo del Gobierno de Noboa.
"Propusimos diálogo, pero nos respondieron con agresiones", dijo el titular de la cartera, Edwin Palma, tras aseverar que la decisión bloquea las negociaciones bilaterales en materia de energía y seguridad, que ya se habían puesto en marcha.
En esa línea, argumentó: "El gobierno ecuatoriano habla de la necesidad de luchar contra el narcotráfico, pues bien, hablemos de eso, que también es nuestro interés y lo hemos demostrado con datos y hechos. Pero ya no estamos hablando de eso, están enrareciendo el ambiente político en la región con una nueva excusa".
Tras las declaraciones de Palma, el presidente ecuatoriano lanzó otro dardo contra el Gobierno de Colombia, al asegurar que el fenómeno del narcotráfico "opera desde territorios vecinos".
"Para el Ecuador esto ha sido una lucha incansable, y hoy, tenemos a alias Pipo, Fénix y Viche tras las rejas, todos con identidad colombiana y con nexos en ese país", escribió Noboa en redes sociales.
En su publicación, el mandatario insistió en que José Adolfo Macías Villamar, mejor conocido como 'alias Fito', "entraba y salía de Colombia", desde donde presuntamente "controlaba las redes criminales que operaban en Ecuador".
"Todos buscaban replicar un negocio que ya les funcionó en ese país, pero con Ecuador se equivocaron", agregó.
Violación de acuerdos
Las autoridades colombianas alegan que la nueva decisión de Noboa incumple acuerdos como el establecido el 13 de febrero de 2011, que afecta principalmente a los pequeños productores.
"Convoco a los gremios petroleros afectados a que seamos creativos y antes de pensar como está pensando el gobierno ecuatoriano, en la retaliación contra nuestro pueblo, pensemos en cómo hacemos para hacer de esta situación, una oportunidad para seguir transportando y exportando ese crudo en medio de otras condiciones logísticas en beneficio de nuestro país", insistió Palma.
En esa línea, el funcionario reiteró el deseo de Colombia de resolver las diferencias mediante el diálogo y la vía diplomática, al tiempo que denunció la existencia de factores que "buscan el fracaso de la hermandad de dos pueblos" y del multilateralismo.