Hace exactamente un mes, el ruido de las bombas despertó a los habitantes de varias ciudades de Venezuela debido a la agresión militar de EE.UU., un hecho inédito en la historia del país suramericano.
El ataque en territorio venezolano tuvo como fin último el secuestro del presidente, Nicolás Maduro, quien fue llevado a junto a su esposa, Cilia Flores, al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, esa misma jornada.
Antes de la denominada 'Operación Determinación Absoluta' hubo un despliegue militar de gran calado durante cuatro meses el Caribe y el Pacífico. Esta medida de presión contra el Gobierno venezolano incluyó por lo menos 30 "ataques cinéticos letales" a pequeñas embarcaciones, lo que dejó un saldo de más de 100 víctimas.
En las primeras horas del 3 de enero hubo confusión, noticias falsas y datos no corroborados sobre el alcance de la agresión y la situación en la capital venezolana, sede del Poder Ejecutivo.
A continuación, se presentan los principales eventos difundidos en medios y redes, que no ocurrieron tal y como se reflejaron en escritos, imágenes y publicaciones en plataformas sociales.
¿Hubo celebraciones en las calles?
La clásica escena de celebraciones en las calles, característica de las revoluciones de colores, no tuvo lugar en Caracas tras el secuestro de Maduro.
Nunca una fuerza extranjera había lanzado misiles sobre el territorio venezolano, por lo que los habitantes fueron sorprendidos en la madrugada por las detonaciones. Entre el miedo y la incertidumbre, se escuchaban los aviones y las explosiones que hacían temblar las paredes y ventanas. El cielo, aquella madrugada, se cubrió de naranja.
En la oscuridad, algunas personas se resguardaron en sus hogares, otras se reunieron a las afueras de sus viviendas y varias otras hicieron largas caminatas para escapar de las zonas residenciales próximas a los puntos atacados, como Ciudad Tiuna, un urbanismo social que forma parte del Fuerte Tiuna, la principal base militar del país suramericano.
¿"Un ataque quirúrgico"?
El presidente estadounidense se jactó de haber dirigido una acción militar muy "bien organizada" y con mucha profesionalidad para secuestrar a Maduro. Estas afirmaciones sirvieron de base para que algunos medios calificaran de "ataque quirúrgico" el bombardeo.
Aunque inicialmente la prensa difundió que la acometida duró 30 minutos, los registros audiovisuales dan cuenta de que se extendió desde, aproximadamente, la 1:59 am hasta las 4:00 de la madrugada en varios puntos de Caracas, La Guaira y Miranda. En total se reportó la muerte de 100 personas, entre militares y civiles.
Mientras que en las primeras horas se informó que solo habían sido afectadas instalaciones militares, posteriormente se conoció que también hubo destrozos en zonas residenciales.
Además de los bombardeos en Fuerte Tiuna, cayeron misiles en la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, que forma parte de la zona metropolitana de Caracas; en el Aeropuerto de Higuerote, una zona turística y costera del estado Miranda; y en el Puerto de La Guaira, principal puerta comercial marítima del país suramericano.
En el hecho también se reportaron daños el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y en medio centenar de estructuras de telecomunicaciones.
¿Un Estado acéfalo?
Tras el secuestro de Maduro, la entonces vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, confirmó lo ocurrido y precisó que el país se encontraba "en calma".
Rodríguez informó que Maduro había firmado y ordenado la implementación del decreto de estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional, "para proteger los derechos de la población" y "el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas", reza el documento.
Asimismo, el mandatario instruyó que se hiciera el despliegue "inmediato" del Comando para la Defensa Integral de la Nación y de los Órganos de Dirección para la Defensa Integral en todos los estados y municipios.
Un día después de la agresión estadounidense, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela dispuso que Rodríguez asumiera como encargada de la presidencia mientras Maduro esté secuestrado. Al día siguiente, el 5 de enero, Rodríguez juró ante el pleno de la Asamblea Nacional.
¿El país se sumió en el caos?
Cuando cesó el ataque, hubo silencio. Nadie salió a celebrar. Tampoco hubo hechos de violencia ni víctimas fatales, más allá de las causadas por el bombardeo. Lo mismo pasó el domingo 4 de enero, cuando algunas personas hicieron compras en los pocos establecimientos que abrieron ese día y donde se formaron largas filas.
Ya el lunes 5 de enero, más negocios se incorporaron a la dinámica comercial, y se disiparon las colas porque había normal abastecimiento. En las vías de comunicación se constató la fuerte presencia de efectivos policiales y militares, y no se registraron alteraciones del orden público.
Como corresponde constitucionalmente, el 5 de enero se realizó el acto de instalación de la Asamblea Nacional en la sede del Palacio Federal Legislativo, en pleno centro histórico de Caracas. Ese día hubo una multitudinaria manifestación para acompañar el evento y exigir la liberación de Maduro y de su esposa.