El servicio de mensajería WhatsApp* afirma que una nueva demanda que lo acusa de no cifrar las comunicaciones de sus usuarios es simplemente una represalia de una empresa israelí de 'software' espía contra la que lleva años luchando, informó el martes New York Post.
Esta larga lucha enfrenta a WhatsApp, propiedad de Mark Zuckerberg, contra NSO Group, liderado por inversores encabezados por el productor de Hollywood Robert Simonds, y cuya principal herramienta de pirateo informático se conoce como Pegasus.
En una de las últimas rondas legales, un juez federal ordenó a NSO pagar a Meta Platforms 4 millones de dólares en daños punitivos por atacar a los usuarios de sus redes sociales con su 'software' espía.
El viernes pasado, un grupo de personas presentó una demanda contra Meta señalando que la compañía miente sobre la privacidad y seguridad de WhatsApp. "Esta demanda carece de fundamento y es una distracción promovida por el mismo bufete de abogados que defiende al grupo NSO de una orden judicial que prohíbe sus operaciones", declaró el director de la plataforma, Will Cathcart.
"Durante una década, WhatsApp ha protegido los mensajes con cifrado de extremo a extremo para que nadie más pueda leerlos", afirmó Cathcart. "Respondemos porque es importante que todos nos opongamos al 'software' espía que amenaza la capacidad de las personas para comunicarse de forma libre y segura", agregó.
Mientras, personas familiarizadas con ambas demandas ofrecieron opiniones contradictorias: algunos consideraron la denuncia de NSO como parte de un esfuerzo más amplio para perseguir a WhatsApp, mientras que otros afirmaron que ambos casos no guardaban relación entre sí.
"Actividades cibernéticas maliciosas"
A finales de 2021, EE.UU. incluyó a NSO en la lista negra comercial del Departamento de Comercio por "actividades cibernéticas maliciosas", lo que le impuso ciertos requisitos de licencia, recordó el medio.
El sistema Pegasus de NSO fue utilizado para 'hackear' los teléfonos inteligentes de periodistas, activistas, ejecutivos de negocios y políticos en todo el mundo. Se logró identificar a más de 1.000 personas en más de 50 países, entre ellos varios miembros de la familia real de Arabia Saudita, al menos 65 ejecutivos de negocios, 85 activistas de derechos humanos, 189 periodistas y dos mujeres cercanas al periodista saudita Jamal Khashoggi, asesinado en 2018.
La lista también contiene los números de varios jefes de Estado y primeros ministros, y los de más de 600 políticos y funcionarios gubernamentales, incluidos ministros de gabinete, diplomáticos y oficiales militares y de seguridad.
*Perteneciente a Meta, calificada en Rusia como organización extremista, cuyas redes sociales están prohibidas en su territorio.