"Lo hacía por iniciativa propia": Dueños del bar suizo donde murieron 40 personas culpan a sus empleados

Entre las personas a las que apuntaron, se encuentra Cyane Panini, de 24 años, una camarera francesa que falleció en el incendio.

Jacques y Jessica Moretti, matrimonio propietario de Le Constellation, el bar de Suiza donde el pasado 1 de enero murieron 40 personas en un incendio y otras 100 resultaron heridas con quemaduras graves, se han declarado inocentes de los cargos de negligencia que se les imputan.

Su estrategia de defensa es echarles la culpa a sus empleados, algunos de los cuales murieron esa trágica noche, según Le Parisien, que ha tenido acceso a sus declaraciones durante alrededor de 20 horas entre los días 20 y 21 de enero ante un tribunal, acusados de los delitos de homicidio, lesiones e incendio por negligencia.

Entre las personas a las que apuntaron Jacques, de 49 años, y su esposa Jessica, de 40, se encuentra Cyane Panini, de 24 años, una camarera francesa que falleció en el incendio.

Champán con pirotecnia y falta de capacitación

Justo antes de que se desataran las llamas se la vio con un casco negro en la cabeza, subida a los hombros de un compañero, portando dos botellas de champán con velas pirotécnicas, conocidas como 'fuentes mágicas'.

Se estima que al acercar esas botellas en llamas a la espuma insonorizante que cubría el techo, Panini contribuyó involuntariamente a desencadenar la tragedia. "No le prohibí hacerlo", manifestó Jacques Moretti.  "No le expliqué ninguna instrucción de seguridad. No vimos el peligro. Cyane disfrutaba haciéndolo; era un espectáculo, le encantaba actuar", añadió.

Su pareja se manifestó de manera similar: "A Cyane le gustaba enviar estas botellas; lo hacía por iniciativa propia. Si hubiera pensado en el más mínimo riesgo, lo habría prohibido. En 10 años al frente del negocio, nunca pensé que pudiera haber peligro", afirmó.

Los Moretti, administradores y propietarios del local, eran los responsables de la seguridad de las instalaciones, aunque los fiscales del caso sostuvieron que el personal no recibió nunca formación para prevenir incendios.

Jacques Moretti aseveró que no hubo capacitación formal, pero que sí explicó a sus empleados el procedimiento a seguir en caso de incendio. Estas afirmaciones fueron desmentidas por una trabajadora sobreviviente, que aseguró que nunca se le dijo donde se encontraban los extintores. "Quizá lo olvidé", fue la réplica del acusado.

Una puerta cerrada y un techo inflamable

Los procesados, asimismo, le echaron la culpa a un empleado de que una puerta de servicio en la planta baja estuviera cerrada por dentro, lo que impidió que varias víctimas, entre las que se encontraban Cyane Panini, pudieran salir del recinto y salvarse. Sus cuerpos se encontraron apilados al pie de esa salida. El cocinero señalado también desmiente a su jefe.

Las investigaciones efectuadas revelan deficiencias administrativas, como la no declaración a las autoridades locales de las reformas realizadas en 2015.

En cuanto a la espuma insonorizante instalada en el techo y responsable de la tragedia, el propietario aseguró que no vio ninguna indicación de que fuera ignífuga, pero añadió que él mismo había realizado la prueba con un soplete, que quemó todo. No obstante, indicó que el jefe y el capitán de bomberos habían aprobado esa instalación.

Jessica Moretti se refirió a la imagen que circula de ella como una mujer impulsada por la avaricia: "Acepto lo que se dice de nosotros, aunque sea falso", expresó. "No es nada comparado con lo que están pasando las familias", apuntó.

De un modo semejante se pronunció su marido: "Quiero disculparme también con las familias de las víctimas. Nosotros también somos víctimas, pero no en la misma medida. Perder un hijo es lo peor que puede pasar, y quería expresarlo", dijo.