El presidente estadounidense, Donald Trump, en una reciente publicación ha aseverado que la "enorme armada" que se dirige hacia Irán, "al igual que con Venezuela, está lista, dispuesta y capacitada para cumplir rápidamente su misión, con rapidez y violencia si es necesario".
El mandatario detalló que la flota está encabezada por el portaviones Abraham Lincoln y es "más grande" que "la que fue enviada a Venezuela". "Se mueve rápidamente, con gran poder, entusiasmo y determinación", advirtió.
Ante ello, Trump expresó esperanza de que Teherán se siente "rápidamente" a la mesa de negociaciones para llegar a "un acuerdo justo, equitativo y sin armas nucleares".
En este sentido, el mandatario estadounidense recordó la operación Martillo de Medianoche, cuando el pasado mes de junio Washington realizó bombardeos contra tres instalaciones nucleares del país persa, y advirtió que "el próximo ataque será mucho peor".
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
- Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el pasado 3 de enero una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York. Los lugares atacados fueron principalmente de interés militar, aunque también se alcanzaron zonas urbanas y hubo víctimas civiles.
- Este 9 de enero, Trump declaró que, ante la cooperación del Gobierno venezolano con EE.UU., canceló una "segunda ola de ataques" que se esperaba contra Venezuela. No obstante, afirmó que el despliegue militar de la Armada de EE.UU. en el Caribe se mantendrá, alegando motivos de seguridad.
- Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
- Muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa dijo que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa.
- Según el Ministerio de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, al menos 100 personas murieron en el ataque, incluidos 32 cubanos del grupo que custodiaba a Maduro.