El fugitivo turco Atas Abdullah, durante su reclusión en un penal rumano abandonó el islam, se convirtió al cristianismo ortodoxo y participó en actividades religiosas y culturales, antes de lograr un cambio de régimen que le permitió fugarse a Turquía el fin de semana, según recogen medios locales.
El hombre, conocido como el 'Rey de las lámparas', había sido condenado en Rumanía a 22 años y 10 meses de prisión por matar a un policía en un accidente de tránsito. Tras su bautismo, Abdullah asistió regularmente a misas y liturgias cristianas y cantó en el coro de la iglesia del penal de máxima seguridad de Rahova.
En 2022, participó junto a otros reclusos en un acto donde fue fotografiado con el patriarca ortodoxo Daniel. Estas imágenes se presentaron posteriormente ante la Justicia para respaldar su solicitud de cambio de régimen.
"Cualquier cosa" para engañar al sistema
El director de la Administración Nacional de Penitenciarías de Rumanía, George Burcu, señaló que, en el entorno carcelario, Abdullah era considerado un caso "exótico", un exmusulmán convertido a la ortodoxia conocido como "fratele Efrem", y dijo que hoy en día se plantea la posibilidad de que algunos reclusos "hagan cualquier cosa" para engañar al sistema.
Durante su condena, Atas Abdullah obtuvo 24 permisos de salida de prisión y siempre había regresado, por lo que la dirección penitenciaria consideró que su riesgo de fuga era bajo. Burcu precisó que en el caso de un interno que había regresado en una veintena de ocasiones, "no se podía apreciar un riesgo" de no retorno.
Tras el cambio del régimen de ejecución de la pena, Abdullah abandonó finalmente Rumanía y se fugó presuntamente a Turquía. Actualmente es objeto de una orden de búsqueda internacional, mientras que el Ministerio de Justicia ha enviado un equipo de inspección a la prisión de Rahova para revisar los procedimientos y las decisiones que facilitaron su salida del país.