Las autoridades colombianas difundieron las últimas comunicaciones por radio del avión de la aerolínea Satena, que se estrelló entre los municipios de La Playa de Belén y Hacarí, en el departamento de Norte de Santander, pocos minutos después de informar que estaba listo para iniciar el descenso hacia Ocaña, en un siniestro que causó la muerte de 15 personas.
Según los registros de control aéreo revelados por El Tiempo, el piloto reportó: "Cúcuta aproximación, Satena 8849 estaría listo para el descenso", a lo que la torre autorizó la maniobra, indicó la presión atmosférica correspondiente y solicitó notificar diez millas antes del aeropuerto, sin que se reportara ninguna situación de emergencia. "1016, llamará 10 millas fuera y descenso a discreción", respondió el piloto en su último mensaje.
Fatal accidente
La aeronave, con matrícula HK-4709, había despegado de Cúcuta a las 11:42 de la mañana (hora local) y tenía previsto aterrizar en Ocaña poco después del mediodía, pero perdió comunicación con los controladores minutos antes de iniciar la fase final del vuelo.
Tras su desaparición del radar, se desplegó un operativo de búsqueda que involucró a la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército, la Policía y organismos aeronáuticos, hasta que se confirmó el hallazgo de los restos del avión en una zona rural de difícil acceso.
Las autoridades informaron que en el vuelo viajaban 13 pasajeros y dos tripulantes, todos fallecidos, y señalaron que las investigaciones continúan para determinar las causas del accidente, con el factor climático como una de las principales hipótesis debido a las fuertes lluvias registradas en la región.