La Administración de Donald Trump suavizó este jueves algunas sanciones a la industria petrolera venezolana, como parte de la nueva estrategia de Washington tras la agresión militar lanzada a inicios de mes contra el país caribeño.
Así, el Departamento del Tesoro autorizó transacciones "ordinariamente incidentales y necesarias para el levantamiento, exportación, reexportación, venta, reventa, suministro, almacenamiento, comercialización, compra, entrega o transporte de petróleo de origen venezolano, incluida la refinación de dicho petróleo, por una entidad estadounidense establecida".
De otra parte, esta licencia general prohíbe cualquier tipo de pago que "no sea comercialmente razonable" o implique canjes de deuda o pagos en oro. De la misma forma, veta cualquier posibilidad de recibir pagos por medio de la criptomoneda venezolana petro.
EE.UU. también excluye operaciones con personas u organizaciones ubicadas en Rusia, Irán, República Popular Democrática de Corea, Cuba y China.
La medida coincide con la aprobación, en segunda discusión, del proyecto de reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, adoptada por unanimidad este jueves por la Asamblea Nacional de Venezuela.
Horas antes, Trump reiteró su reciente sintonía con el Ejecutivo venezolano bajo el mando de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras el secuestro del mandatario, Nicolás Maduro, por parte de Washington.


