Dirigentes políticos de Canadá criticaron con dureza a un grupo separatista de extrema derecha que promueve la independencia de la provincia de Alberta por reunirse con funcionarios de la Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, para solicitar apoyo a su proyecto, informó Financial Times.
Las reuniones en Washington entre responsables estadounidenses y representantes del Alberta Prosperity Project (APP) provocaron indignación entre autoridades federales y provinciales canadienses. "Ir a un país extranjero y pedir ayuda para desmembrar Canadá, hay una palabra antigua para eso, y esa palabra es traición", declaró el primer ministro de Columbia Británica, David Eby. "Es completamente inapropiado tratar de debilitar a Canadá, ir a pedir ayuda a una potencia extranjera para romper este país", añadió.
De igual modo, el primer ministro de Ontario, Doug Ford, calificó las reuniones de "poco éticas" y pidió a su homóloga de Alberta, Danielle Smith, que "plante cara y diga basta". "Somos un solo país, todos deberíamos mantenernos unidos. No deberíamos tener grupos que se salten al Gobierno federal o a las provincias para negociar algo con Estados Unidos", aseveró.
La relación de los separatistas albertanos con Estados Unidos fue uno de los temas abordados en la reunión anual entre los primeros ministros provinciales y el primer ministro federal, Mark Carney, celebrada la jornada anterior en Ottawa. "Espero que la Administración estadounidense respete la soberanía canadiense. Siempre soy claro al respecto en mis conversaciones con el presidente Trump", afirmó Carney, y agregó que el mandatario nunca había planteado la cuestión del separatismo en sus contactos.
"¿Qué puede ser más noble?"
El miércoles, el medio reportó que dirigentes del APP habían mantenido tres reuniones con funcionarios de Trump en Washington desde abril del año pasado. Además, solicitaron un nuevo encuentro para el mes próximo con el objetivo de pedir una línea de crédito de 500.000 millones de dólares que respalde a la provincia en caso de que los separatistas ganen un hipotético referéndum de independencia, aunque por el momento no hay ninguna consulta de este tipo convocada.
Mientras tanto, un responsable de la Casa Blanca reafirmó el jueves que "no se ofreció apoyo ni se asumieron compromisos" y señaló que "los funcionarios de la Administración se reúnen con numerosos grupos de la sociedad civil". El APP, por su parte, rechazó las acusaciones de comportamiento indebido. "No es traición", dijo al FT Dennis Modry, cofundador del grupo. "¿Qué puede ser más noble que la búsqueda de la autodeterminación, la búsqueda de tus objetivos y aspiraciones, la búsqueda de libertad y prosperidad?", preguntó.
- Las relaciones entre ambos países se han deteriorado. El presidente Donald Trump ha avivado guerras comerciales con amenazas de aranceles generalizados y comentarios sobre una posible injerencia desde Washington para convertir a su vecino en el 51.º estado estadounidense.