La designación por la Unión Europea (UE) del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán como organización terrorista es el reconocimiento de que los esfuerzos de EE.UU. para obligar al Gobierno iraní a sentarse a la mesa de negociaciones son insuficientes, según indicó el ministro de Exteriores estonio, Margus Tsahkna.
Hablando al margen del Consejo de Asuntos Exteriores este jueves, el canciller vaticinó "un impacto muy práctico" de la decisión sobre los movimientos internacionales de los miembros y los activos de la organización militar iraní.
"Por fin, Europa también hizo algo", comentó Tsahkna, citado por Politico.
El mismo día, la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, anunció la medida contra el CGRI a la que se refirió como una respuesta al uso de la fuerza en las recientes protestas antigubernamentales.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, comentó que Europa está cometiendo "un grave error estratégico" y acusó a Bruselas de "avivar las llamas" del conflicto.


