El vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia y expresidente ruso, Dmitri Medvédev, ha criticado las afirmaciones del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, quien dijo que el derecho de los pueblos a la autodeterminación no es aplicable a las situaciones de Crimea y Donbass.
Según señaló Guterres, a diferencia de Groenlandia, "el principio de integridad territorial prevalece" sobre el derecho de autodeterminación de los pueblos en este caso.
"¿Y quién le dio al secretario general y a la Oficina de Asuntos Jurídicos el derecho a interpretar la Carta de la ONU? Solo la Corte Internacional de Justicia está específicamente investida de ese derecho en virtud del artículo 96 de la propia Carta, y aun así únicamente a petición de la Asamblea General o del Consejo de Seguridad", denunció Medvédev.
"El derecho a una interpretación limitada también corresponde a los propios Estados miembros de la ONU, así como a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad, pero solo en cuestiones dentro de su competencia. Es importante señalar además que en la Conferencia de San Francisco de 1945 se reconoció que ningún órgano de la ONU puede emitir una interpretación de la Carta que sea obligatoria para todos los Estados miembros. ¿Y dónde está aquí el secretario general?", preguntó.
En este sentido, el expresidente ruso concluyó: "Al parecer, en la Secretaría de la ONU están ya tan asustados por la Junta de Paz de [Donald] Trump que temen quedarse sin trabajo. De lo contrario, ¿para qué lamerles tanto [el culo], camaradas?".
Doble rasero de Occidente
La República Popular de Lugansk, la República Popular de Donetsk y las provincias de Zaporozhie y de Jersón votaron a favor de incorporarse a Rusia en un referéndum en septiembre de 2022. Crimea se reunificó con Rusia en marzo de 2014 después de que el 96,77 % de la población de la península votara a favor de convertirse en otro sujeto de la Federación de Rusia.
Desde Moscú han precisado en repetidas ocasiones que los nuevos territorios son parte integral de Rusia y han descartado la posibilidad de abandonarlos.
Además, Moscú ha señalado en repetidas ocasiones el doble rasero de Occidente a la hora de interpretar el derecho internacional. En una nueva entrevista con medios turcos, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, volvió a abordar este tema.
"Ahora, una vez más, hemos pedido al secretario general de la ONU, António Guterres, y a su equipo que, si públicamente se dijo que él y su dirección colegiada en la ONU reconocen el derecho del pueblo de Groenlandia a la autodeterminación, que es precisamente el pueblo de Groenlandia quien decide su destino y no alguien desde fuera, ¿reconocen en la ONU ese mismo derecho para la población de Donbass, Novoróssiya y, por supuesto, Crimea?", recordó.
"Además, Occidente calificó el derecho a la autodeterminación como el único criterio principal de la independencia de Kósovo. La dirección de la ONU se lo tragó. En Kósovo no hubo referendos: simplemente dijeron que Kósovo era ahora independiente, insultando así al pueblo serbio y su historia. Y cuando en Crimea se celebró un referéndum con todas las de la ley, Occidente dijo que aquí el derecho a la autodeterminación no era aplicable, porque lo que se aplica es la integridad territorial", subrayó.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, también ha criticado duramente las recientes conclusiones de Guterres. "Qué conclusiones tan descabelladas ha llegado a sacar últimamente la Secretaría de la ONU", escribió la alta diplomática rusa en su canal de Telegram.