El fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein habría violado y agredido a menores varias veces en un mismo día, como parte de una funesta rutina, según queda expuesta en una denuncia contenida en los documentos vinculados con el polémico caso que publicó este jueves el Departamento de Justicia de EE.UU.
Según consta en una demanda civil presentada por una presunta víctima en una corte del estado de Florida en 2010, cada menor era trasladada en un servicio privado de transporte a la mansión que el financista tenía en Palm Beach. Al arribar a la residencia, un asistente tomaba sus datos personales.
Refiriéndose a su propia situación, la denunciante relató que la condujeron por unas escaleras hasta una habitación que disponía de una ducha y una mesa de masajes. Si se trataba de la primera vez que la chica tenía contacto con el pedófilo, otra joven menor de edad estaría en la estancia para "liderar el camino" y luego sería despachada por Epstein. Una vez a solas, la víctima procedería a darle un masaje al millonario "usando solo una pequeña toalla, que eventualmente sería retirada", reseña The Daily Mail.
Actos lascivos y amenazas
Según su testimonio, el abusador sexual les daba "instrucciones específicas sobre dónde y cómo quería" y les ordenaba que se quitaran toda la ropa, tras lo cual procedía a realizar "uno o más actos lascivos, obscenos y sexuales" con cada menor o las obligaba a participar en prácticas sexuales con otras menores, con él como testigo.
Sobre esto, la presunta afectada detalló que esas acciones incluían masturbaciones y tocamientos de pechos no consentidos, así como forzamiento a mantener relaciones sexuales, tanto con él como entre ellas. Epstein "cometió tales actos regularmente a diario y, en la mayoría de los casos, varias veces al día", se afirma en el texto revelado este viernes.
La demandante, que asegura que conoció a Epstein cuando tenía solo 15 años, señalaba que una vez alcanzado su clímax, el depredador sexual le pagaba 200 dólares y la hacía escoltar fuera de su mansión.
Según queda recogido en la denuncia, también la amenazó con que podrían "ocurrirle cosas malas" si se atrevía a contarle a alguien lo sucedido. Para mantener la coacción, tanto Epstein como sus socios llamaban a la víctima a su domicilio y, si no lograban contactarla, le advertían que tomarían "medidas para averiguar dónde estaba". Además, la habrían presionado para que reclutara a otras jovencitas.
El Departamento de Justicia advierte que la información contenida en los archivos "puede incluir imágenes, documentos o vídeos falsos o presentados de forma fraudulenta", argumentando que "todo lo que la ciudadanía envió al FBI se incluyó en la producción que responde a la Ley" sobre la Transparencia de Archivos Epstein, aprobada en noviembre pasado tras meses de presión pública y política.
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