Una pareja en el estado Florida (EE.UU.) ha demandado a IVF Life Inc., compañía operadora de centros de asistencia para la fecundidad, tras descubrir que su bebé, nacida en diciembre de 2025 gracias al procedimiento del centro de fertilidad al que acudieron, no era suya, informan medios locales.
Steven Mills y Tiffany Score temen que uno de sus embriones, creado en laboratorio con sus gametos y congelado en 2020, haya sido implantado por error en otra mujer.
En la demanda, presentada el 22 de enero, exigen un informe completo de sus embriones almacenados, así como que la clínica comparta lo sucedido con otras pacientes que tuvieron embriones en las instalaciones durante el año anterior al nacimiento, y que pague la realización de pruebas genéticas a los niños nacidos bajo su cuidado en los últimos cinco años.
"Se han enamorado de esta niña. Estarían encantados de criarla. Pero les preocupa que sea la hija de otra persona, y que alguien pueda aparecer en cualquier momento, reclamarla y quitársela", declaró Jack Scarola, abogado de la pareja demandante. "Es muy poco común que se haya cometido un error tan horrendo", añadió Scarola, que resalta la dificultad del caso debido a la falta de precedentes.
La pareja considera su "responsabilidad moral y legal" encontrar a los padres biológicos y notificarles lo ocurrido. En abril de 2025, la mujer quedó embarazada, después de que le fuera implantado uno de los tres embriones obtenidos por fertilización in vitro. Como pareja de origen caucásico, notaron diferencias raciales en la bebé y las pruebas genéticas aplicadas confirmaron que no es suya.